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Rinología
Dr. Hernando Vargas
Vásquez
1. ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DE LAS
FOSAS NASALES Y ANEXOS
1.1. Proporciones del
esqueleto facial La altura de la cara se divide en tres
segmentos, los cuales guardan una relación armoniosa entre sí, éstos
son:
1. Región de la frente,
que se extiende entre la raíz nasal, NASIÓN, y la inserción del
cabello. 2. Región de la nariz o NASAL, entre la raíz nasal y la
espina nasal del maxilar. 3. Región de la BOCA, desde la espina
nasal del maxilar al mentón mandibular. Las tres regiones tienen
una similar altura simétrica. En la region nasal está comprendido
el estudio de la pirámide nasal y las fosas
nasales.
1.2. Pirámide
nasal Tiene una forma de pirámide triangular que ocupa la región
media de la cara y sirve de cubierta a las fosas nasales. Tiene un rol
prominente en la estética personal. Tiene un vértice superior o raíz
nasal, que corresponde a la depresión subglabelar. Sus paredes
laterales se unen en la línea media para constituir el perfil del dorso
nasal, la pared posterior se continúa con las fosas nasales. Los bordes
laterales forman surcos más o menos profundos que la unen a la región
facial vecina: hacía arriba el surco palbebral, que la separa de los
párpados oculares y corresponde a la apófisis ascendente del maxilar.
Luego se continúa hacia abajo con el surco nasogeniano, que termina en
el surco de la región labial: surco nasolabial. Estos surcos están
unidos por el surco perialar, que es un surco notablemente
acentuado. La base la pirámide corresponde a los orificios nasales o
narinas, que son de forma triangular con vértice anterior, redondeado
por el lóbulo nasal, con forma convexa externa; la base limita con el
labio superior. El subtabique separa ambas narinas en derecha e
izquierda. El subtabique desciende sobre el labio superior formando el
ángulo nasolabial.
1.3. Aparato de
sostén El esqueleto de la pirámide nasal es óseo y cartilaginoso
Desde el punto de vista quirúrgico se divide en tres partes: parte alta,
ósea y fija, constituida por los huesos propios nasales y la apófisis
ascendente del maxilar. Parte media, móvil, que está constituida por los
cartílagos laterales superiores o triangulares y una parte inferior,
también móvil, que corresponde a una estructura de los cartílagos
laterales o ala de la nariz.
1.4. Tipos de nariz Se
clasifican en los siguientes tipos de forma nasal: Nariz
recta.- Dorso rectilíneo, ángulo nasofrontal pronunciado y el ángulo
nasolabial casi recto. Nariz griega.- Línea frontal y dorso
nasal forman una línea. Nariz respingada.- Dorso cóncavo, el
ángulo nasofrontal y ángulo labial casi obtusos, narinas y
narices hacia arriba. Nariz gibosa.- Dorso con joroba más
o menos saliente. Nariz durja.- Punta caída y ángulo
nasolabial agudo. Nariz negroide.- Dorso nasal ancho y las
alas muy separadas. Nariz puntiaguda.- Subtabique muy largo y
ángulo nasolabial obtuso. Nariz aguileña .- Dorso nasal fino y
punta en pico de águila Músculos.- En total son seis pares de
músculos cutáneos, son simétricos. En la infancia tienen una función
respiratoria. Son el músculo piramidal, el transverso , el mirtiforme,
el músculo dilatador de los orificios nasales, músculo elevador del ala
nasal y del labio superior, luego el músculo triángular de los labios.
De ellos, tres músculos poseen función de movilidad de la nariz:
dilatador narina, elevador común ala nasal y labio superior y músculo
mirtiforme o constrictor.
1.5. Anatomía de las fosas
nasales La fosa posee una cubierta mucosa diferenciada en el
vestíbulo, en el área respiratoria y la tercera área sensorial
olfatoria. Las fosas nasales son dos conductos anteroposteriores
estrechos cuya pared interna es el tabique o septum nasal. Tiene una
constitución oseocartilaginosa: arriba es fija y está dada por la lámina
perpendicular del etmoides y abajo el hueso vómer, en zona nasal
anterior está el cartilago cuadrangular que es móvil en la
cirugía. La pared externa o pared turbinal, anatómicamente complicada
y clínicamente es importante, tiene tres cornetes o conchas: superior,
medio e inferior. El inferior es un hueso independiente y los otros dos
son parte del cuerpo del hueso etmoides. La mucosa del cornete
inferior está ricamente vascularizada y tiene vasos cavernosos con
propiedades eréctiles. Debajo de cada cornete queda su respectivo meato:
superior, medio e inferior. En los cornetes medio e inferior se
reconoce una cabeza, un cuerpo y una cola posterior. En el meato
inferior desemboca el conducto lacrimonasal, en el meato superior drena
el seno esfenoidal en el recessus esfenoetmoidal, así como el etmoides
posterior. En el meato medio se recibe el drenaje de los senos
maxilares, frontal y etmoidal anterior. Aproximadamente a medio meato
existe la bulla etmoidal, que es una celda aérea que hace prominencia
dentro del meato.
1.6. Vascularización de la
nariz El riego arterial es tributario de ambas carótidas. La
carótida externa lo hace a tráves de las rama terminal de la maxilar
interna: la arteria esfenopalatina, también llamada la arteria de los
"rinólogos" por la importancia y la extensión de su territorio
vascular. La arteria carótida interna, a tráves de la arteria
oftálmica, da: la etmoidal anterior y la etmoidal posterior. Ambas
arterias irrigan la parte anterior y superior de las
fosas.
1.7. Inervación La
inervación del dolor es por rama primera y segunda del trigémino. Ramas
olfatorias del primer par craneal, el ner- vio olfatorio y luego las
ramas parasimpáticas del nervio petroso superficial mayor, que hacen
sinapsis en el ganglio esfenopalatino y se distribuyen en la mucosa
nasal. Las fibras simpáticas que alcanzan la nariz vienen del ganglio
estrellado cervical, a tráves del plexo carotídeo; se unen y forman el
nervio petroso profundo, que junto con el nervio petroso superficial
mayor constituyen el nervio vidiano.
2. FISIOLOGÍA DE LAS FOSAS
NASALES Las funciones que cumple la nariz han sido revisadas
últimamente con el objeto de valorar el papel que cumple en la
respiración, el acondicionamiento del aire respirado, la fonación y la
función olfatoria. Asimismo se reconoce actualmente su función como
órgano creador de la resistencia que modifica el flujo nasal y la
resistencia de las presiones respiratorias y su repercusión en el tórax y
las variaciones en la atmósfera, como su importante influencia en la etapa
de intercambio broncopulmonar gaseoso y la fisiología circulatoria de la
respiración. Asimismo la fisiologia intima de la biología tisular del
organismo. Las citadas funciones dependen de las estructuras anatómicas y
de la relación entre ellas, así como de la fisiología de los elementos que
actúan como reguladores de la obstrucción o resistencia de su anatomía,
que actúan sobre el nivel fisiológico.
2.1. Función
respiratoria Citar la importancia de la respiración nos sitúa en
una etapa vital de la vida humana, esa columna de flujo aéreo que
transcurre por las fosas nasales se desliza como un arco de convexidad
superior, se divide en la cabeza del cornete inferior y luego se reúne
en la cola del mismo a nivel de las coanas. La inferior o corriente
principal se desliza por el meato medio durante la inspiración. En la
espiración discurre como remolinos por el meato inferior y el piso de la
fosa.
2.2. Ciclo nasal La
anatomía de la microcirculación de los cornetes, que se comportan como
cuerpos eréctiles, que se congestionan o descongestionan siguiendo un
ciclo regulado por el sistema autonómico neurovegetativo en ciclos
temporales de dos a seis horas. Los factores que influyen de manera
importante en el citado ciclo nasal son, entre otros, las condiciones
atmosféricas, climáticas, la posición corporal, edad, funciones
endocrinas, medicaciones y, en fin, las características personales
particulares de la persona.
2.3. Calentamiento y
humidificación del aire respirado Es el acondicionamiento del
aire inspirado, para que esté humedo y caliente. Las fosas nasales
muestras su extraordinaria capacidad fisiológica que además es capaz de
recuperar la energía calórica y del vapor de agua durante la inspiración
y espiración.
2.4. Transporte mucociliar y
filtración En relación al transporte mucociliar de toda partícula
extraña, se cumple por la acción ciliar y la acción de las secreciones
mucosas. La secreción nasal mucosa normal está constituida por una
mezcla de secreciones procedentes de las glándulas caliciformes y las
glándulas seromucosas. Es un trasudado del plasma, es agua condensada en
base al aire inspirado y lágrimas. Su composición es: agua 95-98%,
electrolitos 1-2% y mucinas 2,5-3 %.
2.5. Función protectora o
defensiva La secreción nasal tiene mucinas, sustancias proteicas
plasmá-ticas, albúmina y proteínas secretoras. Entre ellas destaca la
IgA secretora, la lactoferrina, lisozima y la calicreína, que son
sintetizadas en las células del tracto respiratorio y poseen función
protectora activa contra las bacterias y hongos. Estas secreciones se
depositan sobre la mucosa nasal, en dos capas: una inferior de
consistencia fluida en cuyo medio los cilios se mueven con gran
rapidez. La segunda capa de secreción es superficial de consistencia
viscosa y donde los cilios captan las partículas extrañas, y con un
movimiento de traslación las llevan a la rinofaringe. La velocidad
media del flujo del moco nasal es aproxidamente en el promedio de 5 mm
por minuto, de tal manera que en un lapso de 10 a 15 minutos las
particulas inhaladas suelen ser eliminadas de la
nariz.
2.6. Resistencia
nasal Es importante resaltar a la nariz, como órgano creador de
resistencias fisiológicas durante la inspiración, produciéndose una
perfusión e intercambio gaseoso alveolar. Asimismo existe en la
relación flujo sanguíneo y ventilación respiratoria. Son importantes
las zonas valvulares y el área turbinal , que actúan regulando el
movimiento del aire en una dirección determinada y regulando el volumen
de aire circulante por minuto.
3. ENFERMEDADES AGUDAS DE LA
NARIZ La inflamación suele ser localizada o ser total, pudiendo
distinguirse las siguientes entidades bien estudiadas:
3.1. Afecciones del vestíbulo
nasal La vestibulitis nasal es una frecuente inflamación del
vestíbulo nasal, como zona inicial del pasaje del flujo inspiratorio y
espiratorio, está tapizado por epitelio pavimentoso similar a la piel,
para luego progresivamente transformarse en revestimiento
mucoso.
• Signos y
síntomas Dolor, prurito, sensación de calor, costras recurrentes.
La sensación dolorosa se refleja en la punta nasal. •
Tratamiento Evitar manipulaciones digitales, evitar aspirar
algunas sustancias irritantes. Lavados y limpieza con antisépticos.
Cremas antiinflamatorias y cuando sea necesario alguna crema o ungüento
con antimi-crobiano. Cremas con vitamina A, crema de bephantene, son
útiles.
3.2. Forúnculo
nasal Esta zona tiene abundante folículos pilosos y pelos, cuya
función es defensiva contra partículas extrañas
• Síntomas y signos.- El
estafilococo infecta el folículo piloso y produce gran dolor, sensación
de calor y gran rubor de la punta nasal. El vestíbulo y las maniobras de
examen son dolorosas. • Tratamiento.- Sumamente peligrosas por
ser causantes de una extensión del flemón hacia las venas de drenaje que
tiene la zona nasal, a los senos venosos cavernosos cerebrales con una
gran hipertermia, gran cefalea y hasta muerte por tromboflebitis
cerebral, si no se recibe tratamiento antibiótico y cuidados
hospitalarios suficientes. El drenaje del forúnculo, siempre en
paciente controlado. Evaluación del estado general y descartar
existencia de afecciones generales como diabetes e
inmunodeprimidos.
3.3. Rinitis catarral
aguda Es una afección muy frecuente, cuya etiología es viral
respiratoria.
• Signos y síntomas.-
Luego de una fatiga o un enfriamiento se presenta tupidez nasal,
ardor nasofaríngeo, rinorrea acuosa, sensación de alza térmica, cefalea,
malestar leve general, estornudos. Muchos casos se complican con
infecciones bacterianas de vías aéreas superiores. • Tratamiento.-
Sintomático, analgésicos, vasoconstrictores por boca tipo
seudoefedrina, dieta líquida cuando hay infección complicando la
evolución, se agregan antibióticos, antiinfla-matorios y control
estricto.
3.4. Rinitis
Alérgica Esta rinitis aparece como consecuencia de la reacción
antígeno-anticuerpo, siendo la mucosa de las fosas nasales el órgano de
choque. Existe una forma de rinitis alérgica estacionaria, con agentes
como el polen. Esta forma es periódica y guarda relación con las
estaciones del año, sobre todo la primavera y el otoño, sin embargo en
nuestro medio no es frecuente esta forma de rinitis. La otra forma es
la perenne, como su nombre lo indica da sintomatología todo el
año.
• Etiopatogenia.- La
enfermedad suele presentarse desde la infancia o bien en la juventud;
hay antecedentes familiares de padecimientos alérgicos y de atopía. Es
una reacción de hipersensibilidad mediada por por IgE.
Evoluciona:
Primera exposición.- Es el primer contacto con un
alergeno, que son sustancias proteicas que circulan en el ambiente y son
capaces de crear una reacción con producción de anticuerpos específicos
de tipo de las IgE, con acción del linfocito B.
Segunda
exposición.- Un nuevo contacto con el antígeno o alergeno produce una
reacción del tipo antígeno-anticuerpo, en el órgano de choque, en este
caso la mucosa nasal. Hay una degranulación del mastocito y la
liberación de mediadores químicos, como son la histamina, la serotonina,
sustancia de reacción lenta de la anafilaxia, factor de agregación
plaquetaria o el factor quimiotáxico de los eósinofilos.
En la
rinitis alérgica los alergenos están representados por una larga lista
de pólenes de plantas, como son las gramíneas, cereales, caña de azúcar,
árboles, plátano, malezas, etc. Igualmente, los ácaros, el polvo
ambiental, polvo doméstico, hongos, escamas, plumas, pelos, caspa de
animal doméstico, etc.
• Signos y síntomas.- La rinitis
estacional presenta una sintomatología de crisis recurrentes y
paroxísticas caracterizada por estornudos en salvas, hidrorrea acuosa y
obstrucción nasal, acompañada de alteraciones como pérdida del olfato,
prurito nasal, palatino, ótico, conjuntival, lagrimeo, fotofobia. La
rinitis perenne, son crisis con leve mejoría en épocas buenas de verano
y más severas en el otoño y el invierno. La obstrucción nasal es muy
intensa y se acompaña del cortejo típico de estornudos y rinorrea. En
la historia clínica, tratar de identificar los agentes desen-cadenantes,
ayudándose de: TEST CUTÁNEO (PRICK TEST) PROVOCACIÓN
NASAL PRUEBAS DE IgE TOTAL SÉRICA IgE SECRECIÓN NASAL IgE
ESPECÍFICA (RAST) FROTIS SECRECIÓN NASAL
•
Tratamiento.- No es fácil y se ejecuta con un programa de
sintomáticos, antialérgicos, preventivos, inmunopresores, cambios clima,
de trabajo. Evitar alergeno, medidas higiénico
dietéticas. Cromoglicato, corticoides. Bloqueo de receptores usando
antihistamínicos. Vasoconstrictores tipo
seudoefedrina. Inmunoterapia por desensibilización. Apoyo
quirúrgico, criocirugía, electrocirugía, cirugía endoscópica para crear
buena ventilación nasal con septoplastía, rinoplastía, polipectomía,
turbinectomía, etc.
3.5. Rinitis
vasomotora Es una forma de rinitis crónica que se caracteriza por
una respuesta exagerada de la mucosa nasal ante estímulos
inespe-cíficos, que normalmente son bien tolerados. Asimismo las
respuesta reflejas fisiológicas se presentan desproporcionados, como una
verdadera hiperreactividad de la mucosa nasal.
• Signos y síntomas.-
Un estímulo del tipo estrés, irritación física, alteraciones
septales como crestas, factores endocrinos, aumentos de estrógenos: la
pubertad, menstruación, embarazo, luna de miel, uso de anticonceptivos,
hipotiroidismo, etc., producen bloqueo de la permeabilidad nasal normal,
rinorrea acuosa, estornudos, se afecta más la edad desde 20 a los 60
años, más del sexo femenino, en edad fértil. Crisis de obstrucción
nasal unilateral o bilateral o en balanza, se influye mucho por cambios
de posición corporal y en el decúbito; se acepta un desequilibrio
neurovegetativo, igualmente suele ser más notable luego de comer comida
muy caliente. Podría existir una evidente correlación con factores
sicogénicos adicionales. • Tratamiento.- Ayuda que el
paciente tenga una información de esta patología y la entienda y la sepa
sobrellevar, cambios de hábitos, deporte, equilibrio síquico y
espiritual. Ansiolíticos.
3.6. Rinitis
atrófica Enfermedad de etiología desconocida, aceptándose causas
ligadas a herencia, endocrinas, rinitis infecciosa crónica y sobre todo
carencia nutricional y de nivel socioeconómico adecuado. Son
indiscutibles las causas yatrogénicas de la cirugía y la
radioterapia.
• Síntomas y signos.-
Obstrucción nasal, sangrado, anosmia y sobre todo hay cacosmia, que
llega a producir rechazo familiar y social, alterando la vida personal.
Secreción costrosa en las fosas, adheridas, que al ser contactadas con
el instrumental ocasionan discreto sangrado. La fosa se muestra ampliada
por la atrofia de las estructuras de los cornetes. •
Tratamiento.- No hay una cura exitosa, por ello hay que ayudar con
lavados, limpiezas. La cirugía busca medios que estrechen la luz
ampliada, sea por injertos óseos, cartilaginosos o por la implantación
de sustancias inertes sólidas y blandas. Aplicación local de cremas
con estrógenos, tetraciclinas y vasodilatadores, merecen ser evaluados
en la práctica y luego la cirugía de estrechamiento de luz
nasal.
3.7. Rinitis
medicamentosa El uso no controlado o habitual de gotas
descongestionantes causa síntomas locales de obstrucción, dolorabildad,
rinorrea y cuadros severos de hipertensión arterial sintomática por la
acción medicamentosa.
3.8. Poliposis
nasal Es la tumoración más frecuente en la cavidad nasal.
Presente en ambos sexos y en cualquier grupo social, son producidos por
causas múltiples, pero la alergia es causa importante, igualmente las
infecciones nasales, trauma, fibrosis quística, intolerancia a la
aspirina, asma bronquial.
• Signos y síntomas.-
Hay obstrucción nasal, acompañada de rinorrea desde acuosa hasta
mucopurulenta. Desde hiposmia hasta anosmia. Dolorabilidad facial,
cefalea gravativa, astenia, cansancio crónico. Alteraciones de gusto al
alimentarse. Tumoraciones lisas, consistencia blanda, no sangrante, a
veces cubiertas de pus, únicas o múltiples, unilaterales o bilaterales.
Debemos remarcar la importancia del pólipo nasal único, debemos
considerar que pueden ser varias entidades: pólipo coanal, encefalocele,
papiloma invertido del etmoides, angiofibroma con escaso componente
angiomatoso, carcinoma escondido y que al obstruir es causa directa de
la aparición del pólipo. • Tratamiento.- El pólipo genuino
requiere tratamiento descongestionante, antihistamínicos, corticoides y
antibióticos si hay infección agregada. Cirugía por polipectomía, con o
sin etmoidectomía- Cadwell- Luc según necesidad. Toda tumoración debe
ser examinada en patología, con una recomendación nuestra.
3.9. Papiloma
invertido Tumoración usualmente unilateral. Más en sexo
masculino. Diagnóstico es por anatomopatólogo, hay malignización en
un 10% de casos, por ello hay que vigilar a estos pacientes.
3.10. Perforación del
septum nasal Frecuente en cirugía nasal del tabique, uso de
cocaína nasal, granulomatosis nasal.
3.11. Rinitis crónica
específica Existen un grupo de rinitis de evolución lenta que
básicamente causa obstrucción, rinorrea y aun secreciones
sanguino-lentas. La rinoscopía muestra nódulos, granulomas, costras
que al tacto instrumental suelen sangrar discretamente. El
diagnóstico lo hace el examen anatomopatológico y exige tratamiento
específico según la causa. En nuestro país hay que pensar en
tuberculosis, escleroma, sífilis, lepra y no olvidar que alguna lesión
tumoral puede evolucionar así
ocasionalmente. |