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Otorrinolaringología
infantil
Dr. Angel Mimbela
Leyva
En los lactantes, niños de
primera y segunda infancia existen un sinnúmero de enfermedades que están
ubicadas en la faringe. Para el estudio de dichas enfermedades dividiremos
anatómicamente la faringe, la cual es un espacio situado detrás de la
cavidad bucal, que se extiende hacia arriba desde la laringe hasta la base
del cráneo. Se subdivide en nasofaringe (epifaringe), porción situada por
encima del borde inferior de paladar blando; orofaringe, que es la porción
que ve el examinador cuando se deprime la lengua, y la hipofaringe
(laringofaringe) que es la porción que está por debajo de la base de la
lengua, hasta el hueso hioides. Esta patología llamada también vías
aéreas superiores totalizan aproximadamente el 25% de todos los pacientes
que solicitan servicios médicos.
1. PATOLOGíA DE LA
OROFARINGE
1.1. Amigdalitis
Aguda Entiéndase por este término la inflamación aguda de las
amígdalas en los niños y que se inicia con un intenso dolor de garganta,
fiebre, a menudo también escalofríos, cefalea y dolor muscular. Este
malestar aumenta en intensidad durante 24 a 72 horas para luego
descender lentamente. Las cadenas ganglionares cervicales anteriores por
lo general se infartan y están dolorosas. En ocasiones la amigdalitis
es difusa. El examen muestra las amígdalas aumentadas de volumen y
brillantes, con una inflamación difusa de la faringe. Cuando el germen
causal es el estreptococo, las amígdalas aparecen generalmente moteadas
con discretos folículos amarillentos en número de diez a veinte en cada
amígdala.
Cuando no se presentan complicaciones, la amigdalitis
aguda desaparecerá en la mayoría de los casos en un lapso de 7 a 10
días, si el paciente puede permanecer en cama, tomar una ingestión
adecuada de líquidos e irrigar su garganta con solución salina caliente
varias veces al día. La fiebre alta y el malestar persistente durante
más de 48 a 72 horas puede ser una razón suficiente para la
administración de antibióticos en las dosis apropiadas según la edad y
el peso del paciente.
Cuando se emplean los antibióticos, debe
continuarse su administración durante 24 a 48 horas más allá del tiempo
en que desaparecieron los síntomas. Con frecuencia se comete el error de
que ante una respuesta sintomática favorable a los antibióticos el
médico interrumpa su uso al cabo de un día o dos, lo que ocasiona la
recurrencia de la infección en un número bastante grande de pacientes.
Varias recaídas pueden conducir a la cronicidad de la infección o al
desarrollo de bacterias resistentes al antibiótico.
1.2. Amigdalitis aguda
recurrente Puede ocasionar cambios permanentes en las amígdalas,
pero también puede ocurrir que no deje ninguna lesión residual. Los
ataques repetidos de amigdalitis no indican necesariamente que las
amígdalas deben ser extirpadas a menos que persistan los signos de
infección crónica.
1.3. Amigdalitis
Crónica El signo más frecuente es una faringitis recurrente con
brotes de amigdalitis aguda que pueden añadirse al cuadro, cuando la
resistencia ha sido disminuida por la fatiga o el enfriamiento. Entre un
episodio y el siguiente paciente no siente del todo bien la garganta y
experimenta una sensación de malestar. La región cervical anterior puede
estar dolorosa. La amigdalitis crónica suele cursar con anemia
hipocrómica ligera. El examen clínico de la garganta suele mostrar
aumento de volumen de las amígdalas, pero ese aumento, por sí solo, no
indica infección.
La mucosa del pilar anterior puede estar
inflamada; bajo condiciones normales, el color rosado de la mucosa bucal
se continúa en el pilar anterior; si las amígdalas están crónicamente
infectadas, se aprecia una línea bien determinada entre el color de la
mucosa bucal normal y el color rojo obscuro del pilar. Las criptas
amigdalares pueden estar dilatadas y llenas con exudado. Es muy
frecuente el infarto y la sensibilidad de los ganglios linfáticos
cervicales anteriores. Cuando las amígdalas y las adenoides están
infectadas, el infarto ganglionar del triángulo posterior del cuello
puede ser sospechado. La presencia inesperada de un infarto de los
ganglios de un infarto de los ganglios cervicales debe obligarnos a
descartar la posibilidad de mononucleosis infecciosa, alergia o alguna
discrasia sanguínea y se harán las pruebas de laboratorio para poner de
manifiesto esas posibilidades. Cuando la historia hace pensar en un
diagnóstico de amigdalitis crónica, el signo más digno de confianza es
la presencia de exudado purulento en las criptas
amigdalares.
Para demostrar la presencia de pus, debe ejercerse
presión sobre la amígdala. Se puede usar un abatelenguas o un elevador
de pilares. Se ejerce una presión firme sobre el pilar anterior
mientras se observa la amígdala. El material purulento, que por lo común
está profundamente situado en las criptas, aparecerá en la superficie de
la amígdala al exprimirla. Cuando sólo aparezca material caseoso, el
diagnóstico de infección crónica no debe establecerse, porque este
material se halla presente a menudo en las criptas y representa restos
epiteliales y partículas de alimentos. Cuando se ha probado la
existencia de infección crónica de las amígdalas, el único tratamiento
efectivo es la amigdalectomía.
2. ANGINAS
Otro cuadro clínico más común
en niños se llama ANGINA. Se entiende por ANGINA a todo proceso
inflamatorio agudo de faringe.
Las anginas se clasifican
en: - Anginas Banales Rojas -
(Virósicas) Eritematopultáceas (Bacterianas) - Anginas
Específicas Vesiculosas
Diftéricas
Vincent Escarlatina - Anginas Hemopáticas
Mononucleosis Infecciosa
2.1 Anginas
Banales Son las que se ven a diario.
• Sintomatología: Poca
temperatura, historia de un resfrío, dolor moderado de faringe, poca
reacción ganglionar o no puede existir, rara vez se altera la fórmula
leucocitaria. En el cultivo de la secreción se aísla Estreptococo
betahemolítico. • Complicaciones: Flemones
periamigdalianos (anginas flemonosas) Perifaringios. Reacciones a
distancia. Nefropatías. Reumatismo. • Tratamiento: Cuidados
higiénicos dietéticos, analgésicos y gargarismo. Si hay complicaciones a
distancia se instituirá antibioticoterapia.
2.2. Anginas
específicas
• Vesiculosas.-
Faringitis Vesicular; es una enfermedad virósica caracterizada por
pequeñas flictenas situadas especialmente en los pilares, que producen
bruscamente escalofríos, fiebre elevada, odinofagia intensa y escasas
adenopatías, curándose entre los 4 y 8 días. Es conocida con el nombre
de ANGINA HERPÉTICA que induce a error debido a que su etiología hay que
reaccionarla con el grupo COXASACKIE, no teniendo nada que ver con el
virus del Herpes. • Diftérica.- La frecuencia de la difteria
ha disminuido rápidamente en los pasados cuarenta años como resultado de
la vacunación sistemática. Sin embargo, aún la observamos en ciertas
circunstancias. En la difteria se forma en la faringe una membrana gris
o azul, que avanza rápidamente y puede cubrir por entero la orofaringe,
la nasofaringe y la laringofaringe, y puede extenderse, inclusive, hasta
la tráquea.
Jamás se confina únicamente a
las áreas linfoides de la garganta. Es adherente y despega el tejido
submucoso ulcerado. Los intentos para desprender la membrana revelan una
base sanguinolenta. La temperatura raramente sobrepasa a los 38,3° C,
pero los signos tóxicos son frecuentes. El pulso es rápido y filiforme;
el paciente aparece más de lo que se podría esperar de la apariencia de
su garganta, particularmente si las membranas no ocupan una extensión
considerable. No hay o es muy poca la inflamación de los tejidos
alrededor de la membrana. Diagnóstico: debe ser
sospechado desde el primer examen y debe completarse mediante el cultivo
de las secreciones de la garganta en medios especiales. Para estar
seguros de que hemos obtenido una muestra adecuada de las secreciones,
la membrana debe ser desprendida y levantada de su base
sangrante. Tratamiento: Requiere inyección intravenosa
y amplias dosis de penicilina. Si las vías aéreas están estrechadas por
el avance de las membranas, la traqueotomía puede ser necesaria para
prevenir la muerte por asfixia.
• De Vincent.- La flora
bacteriana constante de la boca es la fusoespirilar, ésta persiste hasta
las criptas amigdalianas.- Falta en los lactantes y en los
desdentados. Se localiza sobre la amígdala palatina como una
ulceración más o menos profunda, de bordes irregulares y recubierta de
un exudado espeso amarillento, fácil de disociar y desprender, dejando
un fondo anfractuoso, átono y sucio. La adenopatía es moderada e
indolora. Diagnóstico: Es fácil, pero si se prolonga
debemos desconfiar de una mononucleosis infecciosa. La otra afección muy
similar a la angina De Vincent es el Chancro Sifilítico, difícil de ver
en la infancia. Tratamiento: Es local, con antisépticos
locales, sulfas y en algunas complicaciones antibioticoterapia por vía
general.
• Escarlatina.- La angina
comienza bruscamente con violentos escalofríos, fiebres de 40° grados y
vómitos. El pulso es rápido 1/40. En el examen nos encontramos con
una congestión difusa de amígdalas y faringe. Esta congestión es
intensa, desigual y aframbuesada, a veces puede existir un punteado de
púrpura en el velo. La lengua aparece recubierta por un exudado
blanquecino, que se descama a partir de los bordes, en los que se
presenta lisa y de color carmín, con lo que se dibuja la clásica V
lingual de la Escarlatina.
2.3. Anginas
hemopáticas
• Mononucleosis Infecciosa.-
Se caracteriza por cuatro síntomas fundamentales: Fiebre,
Faringitis, Adenopatía Cervical y Esplenomegalia. La etiología parece
ser debida con seguridad a virus. La sintomatología es proteiforme.
Puede ser de comienzo brusco con fiebre irregular sin
escalofríos. Las manifestaciones bucofaríngeas son frecuentes y
variadas. Pueden llegar a simular una Difteria o ser una simple
Angina Roja. El edema puede llegar a ser marcado y obstruir el istmo de
las fauces. Las encías pueden aparecer tumefactas, dolorosas con
pequeñas ulceraciones y hemorragias. A veces pueden verse epistaxis y
también petequias en velo de paladar. Las adenopatías existen
prácticamente en todos los casos. Los ganglios del cuello son los más
afectados, comprendiendo numerosos grupos ganglionares. La
mononucleosis sobrepasa el 40% con neutropenia (esto descarta otra
patología). Podemos encontrar alteraciones en los linfocitos.
La
duración media de la Mononucleosis Infecciosa es de 10 días pudiendo
llegar a prolongarse hasta un (1) mes o más. Las recaídas son
relativamente frecuentes. La mortalidad no es mayor del 1% y ésta puede
producirse por parálisis bulbar y roturas de
bazo.
Tratamiento: Los antibióticos se emplean en
las infecciones asociadas y además indicamos A.C. T.H. y gargarismos; en
casos graves es útil el suero de
convalecencia.
3. PATOLOGÍA DE LA
NASOFARINGE
3.1. Anatomía La
Nasofaringe en su porción superior es una cavidad de paredes rígidas,
como también lo es en la porción posterior y laterales. Por adelante,
comunica a través de las coanas con las cavidades nasales, por lo que
con frecuencia se produce obstrucción de la vía aérea nasal. Por
detrás, la pared se inclina hacia arriba y adelante y está situada entre
los cuerpos de las porciones esfenoidal y basilar de los huesos
occipitales. En cualquier punto puede producirse necrosis por
compresión. En las paredes laterales se hallan las eminencias de los
torus tubarius que rodean parcialmente las Trompas de Eustaquio. Por
detrás y por encima de esta eminencia se halla la prolongación faríngea
o fosilla de Rosenmüller, y directamente por encima de la extremidad
posterior de ésta se halla el agujero rasgado anterior. Los tumores
nasofaríngeos pueden propagarse, aunque raramente, al oído medio a
través de la Trompa de Eustaquio, y con mayor frecuencia a la cavidad
intracraneal a través del agujero rasgado posterior. El suelo está
formado por el paladar blando móvil y por detrás establece comunicación
con la orofaringe.
3.2. Fisiología La
función principal de la nasofaringe consiste en servir como un tubo
abierto rígido para el aire respirado. Durante la deglución y en las
náuseas, vómitos y eruptos está completamente separada de la orofaringe
por la elevación del paladar blando contra la pared posterior de la
orofaringe. La nasofaringe sirve también como conducto para la
ventilación de los oídos medios a través de las Trompas de Eustaquio y
como conducto para drenaje de la nariz y de las trompas. Como cámara de
resonancia es de gran importancia en la producción de la
voz.
3.3. Enfermedades de la
Nasofaringe Las afecciones más frecuentes por orden de frecuencia
son: - Vegetaciones Adenoideas. - Catarro Agudo o Nasofaringitis
Aguda. - Catarro Crónico o Nasofaringitis Crónica. - Pólipos
Nasofaríngeos.
• Vegetaciones
Adenoideas.- Se entiende por Vegetaciones Adenoideas a la alteración
del tejido linfoideo de Waldeyer que rodea la nasofaringe y la
orofaringe y sirve de órgano protector a la entrada del cuerpo, son
frecuentemente asientos de infección aguda y crónica u otras
anomalías. En la patología infantil constituye uno de los puntales,
las Vegetaciones Adenoideas son fuente de la mayoría de infecciones
faríngeas, auriculares, respiratorias, digestivas y apendicu-lares. En
el recién nacido se encuentra en la bóveda de la nasofaringe una masa
linfoide, de estructura análoga a la de las amígdalas ordinarias, que se
denomina tercera amígdala, o amígdala faríngea de Luschka.
Al llegar a la pubertad se
atrofia y desaparece. Sin embargo al igual que las anginas repetidas
conducen a la hipertrofia amigdalar, de la misma forma, la frecuencia de
corizas, enfermedades infecciosas y eruptivas (atributos de la
infencia), gripe, determinan la inflamación aguda de esta tercera
amígdala, que paulatinamente se va hipertrofiando y constituye lo que se
ha convenido en llamar vegetaciones adenoides. En otras palabras, un
niño afecto de adenoides es portador, en realidad, de una amígdala
hipertrofiada entre la nariz y la garganta. Aunque pueden ser
congénitas, ya que aparecen a veces en lactantes de pocas semanas, las
vegetaciones se encuentran preferentemente en la primera infancia. Por
otra parte, la herencia es un factor muy importante e
indudable.
Edades de las
Vegetaciones: Se pueden presentar en: - Lactantes - Niños de 2
a 6 años cuyos signos son los más característicos. - Adolescentes y
adultos aquellos que no han retornado después de la pubertad época en
que desaparece normalmente.
• Adenoiditis en el
Lactante.- También llamada Adenoiditis Aguda, es una infección de
comienzo brusco en un lactante que estaba sano o que presentaba signos
de pequeña rinitis. Su sintomatología es siempre "A GRAN ORQUESTA", niño
febril con más de 39° C grados de temperatura axilar, una marcada
insuficiencia respiratoria nasal que produce el clásico ronquido
adenoideo y persiste durante todo momento con pequeñas variaciones
posturales, sobre todo al estar acostado. El niño tiene dificultad para
amamantarse, ya que al efectuar las tetadas se ahoga y vomita. La tos
acompaña generalmente a estos procesos, siendo por lo común seca,
irritativa y sobre todo postural. Hay desasosiego e insomnio. En el
examen vemos las fosas nasales con una mucosa congestiva y edematizada
con secreciones mucopurulentas abundantes que también observamos al
efectuar el examen de la faringe cayendo desde el cavum y siendo
deglutidas por el pequeño enfermo. La faringe está
congestiva.
Pueden aparecer complicaciones otológicas bronquiales
y digestivas de mayor o menor intensidad. Por supuesto que cuando más se
tarda en efectuar el tratamiento de estos cuadros, mayor será el número
de trastornos secundarios. El pediatra es quien ve generalmente estos
cuadros en primera instancia y es él el encargado de resolverlos ya que
con terapéutica antibiótica intensa y sostenida y antiinflamatorios
locales en forma de gotas nasales y generales, el cuadro casi siempre
cede en su totalidad, desapareciendo la sintomatología en el curso de
pocos días.
• Adenoiditis en el niño de
dos a seis años.- Éstas comprenden tres (3) grandes grupos: I.
ADENOIDEOS DE TIPO RESPIRATORIO II. ADENOIDEOS DE TIPO
AURICULAR a) Otitis media supurada III.
ADENOIDEOS DE TIPO INFECTANTE b) Infecciones
descendentes de las vías aéreas c) Infecciones de
tubo digestivo
I. Adenoideos de tipo
respiratorio.- La obstrucción nasal es el primer síntoma que llama
la atención de los padres, el niño respira mal, mantiene la boca abierta
y ronca por la noche y no se suena; parece tener la nariz llena sin
poder evacuarla. Todos estos trastornos se acentúan durante las
corizas. A veces, la facies es tan típica que se la denomina facies
adenoidea: boca abierta, labio abierto retraído, dejando los dientes al
descubierto, bóveda palatina ojival y dientes mal colocados, por atrofia
del macizo óseo de la cara.
Consecuencias de la
obstrucción nasal. 1. VOZ NASAL (rinolalia).- El niño
pronuncia mal las nasales, dice babá en lugar de mamá. 2.
CEFALEA.- Falta de atención, inapetencia intelectual: un niño que
después de desenvolverse bien hasta los 8 ó 10 años se vuelve hepático,
distraído, de comprensión lenta. Esto le ocurre desde que le han atacado
las vegetaciones. 3. TOS FARÍNGEA.- Las vegetaciones
determinan la producción de pequeñas granulaciones en la pared posterior
de la faringe, que provocan accesos de tos incohercibles. 4.
TRASTORNOS DEL DESARROLLO ESQUELÉTICO.- Tórax retraído,
hundimiento del esternón, raquitismo. Se detiene el desarrollo del niño,
el cual deja de crecer. 5. TRASTORNOS REFLEJOS.- Terrores
nocturnos, pesadillas, el niño se orina en la cama, etc. Estos signos
clásicos generalmente se presentan. Con sólo interrogar a los padres de
los adenoideos, se evidenciarán algunos de estos síntomas.
• Adenoideos de tipo
auricular.- Hay ciertos enfermitos que no presentan ninguno de los
signos procedentes, ni la menor obstrucción nasal, pero aquejan
trastornos auditivos, cuya causa ha escapado a la
observación. Sordera intermitente, zumbido, otalgias, a veces muy
intensas. Estos hechos inquietan a los padres, sobre todo cuando la
sordera se instaura en forma crónica. Estos síntomas aparece siempre
o aumentan durante las corizas, explicación preciosa que debe recordar
el médico. En el niño operado, al igual que en el adulto, pueden
persistir "vegetaciones tubáricas" cuya importancia se ha revelado en
aeronáutica; los portadores de vegetaciones tubáricas presentan con
frecuencia sordera ligera, latente, pero sobre todo al viajar en avión,
especialmente durante los descensos rápidos acusan un dolor auricular
violento, sordera y vértigo, circunstancias que muestran la
aerootitis.
3.4. Adenoideos de tipo
infectante Hay niños que en el curso de corizas sufren de
adenoiditis aguda con fiebre, obstrucción y secreción purulenta nasal y
faríngea, adenopatías submaxilares y producción a distancia de: a)
Otitis media supuradas de repetición. b) Infecciones descendentes de
las vías aéreas. Los accesos de falso crup, consecutivos a corizas, a
menudo son consecuencia de las vegetaciones, al igual que las laringitis
o bronconeumonías, que tienen el mismo origen. c) Numerosas
infecciones del tubo digestivo, gastrointestinales, de la primera
infancia, cuando no se produce por causa alimenticia, tienen origen
faríngeo. El enfermito no sabe expectorar, deglute mucosidades sépticas
que provocan los trastornos gastrointestinales. ¡Cuántas enteritis,
enterocolitis e incluso apendicitis son debidas a la adenoides
infectadas!... No es el residuo intestinal lo que merece la primera
atención, sino lo que desciende del cavum del niño. No es el polo sur
del tubo digestivo el que se halla enfermo sino más bien el polo
norte.
• Diagnóstico de las
vegetaciones.- Las facies adenoideas es sólo la expresión de una
obstrucción nasal cualquiera y prolongada; pueden producirla una rinitis
hipertrófica o una desviación de tabique.
• Examen de la cavidad
bucofaríngea.- Una bóveda palatina, ojival, que soporta una mala
implantación dentaria, la salida de mucosidades desde el cavum, la
presencia en la pared posterior faríngea de granulaciones formadas del
mismo tejido de las vegetaciones de las zonas satélites, confirmarán la
probabilidad del diagnóstico, sobre todo cuando las amígdalas palatinas
están igualmente hipertrofiadas. Pero serán la rinoscopía posterior,
rinoscopía anterior y el tacto nasofaríngeo los que proporcionarán la
certeza.
• Rinoscopía anterior y
Rinoscopía posterior. Anterior.- El volumen de
los cornetes impide con frecuencia prolongar la visión hasta el cavum.
Deben instalarse en la fosa nasal, al parecer más espaciosa, libre de
toda desviación, algunas gotas de una solución tenue de
efedrina. Posterior.- Está lejos de ser siempre posible en el
niño en razón de sus reflejos y de la indocilidad de la lengua. Si es
posible conseguirlo, se encontrará en el campo del espejo una cavidad,
abierta por delante en las fosas nasales, por dos orificios separados
por el vómer, una tumefacción constituida por una masa vegetante, gris
rosada, seca o cubierta por mucosi-dades que llenan más o menos el
cavum.
• Tacto Nasofaríngeo.- En
caso de fracaso de los métodos precedentes. Es un procedimiento
infalible que informa sobre la presencia, volumen, consistencia blanda o
dura y la situación de las vegetaciones que son circunstancias o
difusas. Recuérdese que hay que actuar en frío, nunca en período de
adenoiditis aguda. Todos estos sistemas de exploración son
absolutamente indispensables para lograr el diagnóstico de la presencia
de vegetaciones y eliminar la duda de las otras causas de insuficiencia
respiratoria que se asientan en el órgano nasal, tales como desviación
del tabique, rinitis hipertrófica, cola de cornete o en el propio cavum:
un pólipo nasofaríngeo, por ejemplo, o una prominencia del arco anterior
del atlas. Terminado este examen local, practíquese la otoscopía,
interróguese sobre el estado general y desnúdese al niño para comprobar
su desarrollo óseo.
• Tratamiento.- La
operación es el único tratamiento. De acuerdo a las edades
tenemos: 1. En el lactante, cuando la alimentación sufre
alteraciones. La operación no es peligrosa y se obtiene una verdadera
resurrección del lactante. 2. En el niño de modo general cada vez que
las vegetaciones determinan fenómenos de obstrucción nasal o infección,
y cuando estos accidentes persisten o se repiten. 3. En el adulto,
cuando el catarro crónico de la nasofaringe provoca trastornos
auriculares (sordera) o laríngeos (ronquera) y, ocasionalmente,
cefaleas. 4. Adenoiditis de los lactantes y de los niños. Es la
inflamación aguda de la mucosa de la faringe nasal, análoga a la rinitis
y a las amigdalitis agudas. Y como en el niño, esta mucosa presenta, a
menudo, tejido adenoideo; entonces se dice que hay adenoiditis. Esta
adenoiditis desempeña un gran papel en las enfermedades de la edad
juvenil, por lo que tiene mayor interés para el médico práctico
conocerla y saberla tratar.
4.1. Catarro agudo o
nasofaringitis aguda En el lactante, como en el niño, esta
enfermedad se presenta concomitantemente a la Adenoiditis. Su etiología
puede ser viral o bacteriana. La coriza común a menudo empieza con una
Nasofaringitis; el paciente se queja de un sensación de quemadura en la
garganta por encima del paladar blando; más adelante aparecen los
síntomas nasales. La nasofaringitis puede estar limitada a la epifaringe
o bien puede ser parte de una faringitis generalizada debido, por
ejemplo, al estreptococo. La forma ligera de esta enfermedad desaparece
sin tratamiento. En aquellos que tengan fiebre y síntomas generales y
locales más importantes, es conveniente administrar
antibióticos.
4.2. Catarro crónico o
nasofaringitis crónica Es mucho menos frecuente que la
nasofaringitis aguda y a menudo se asocia con una rinitis del mismo
tipo. Rinitis, cuyos cuadros clínicos han sido estudiados en clases
anteriormente desarrolladas.
4.3. Pólipos
nasofaríngeos Son la causa más común de obstrucción nasal y
pueden cursar con anosmia. Son benignos y provocan epistaxis. El examen
muestra una hinchazón gris, pendular y opalescente, abultada a partir
del etmoides. Los pólipos pueden ser únicos o múltiples. A menudo se
extienden desde el vestíbulo nasal a la coana posterior. Los pólipos
nasales aparecen como consecuencia de una distensión de una zona de la
membrana mucosa nasal con fluido intercelular. Se producen por una
reacción de la hipersensibilidad en la membrana mucosa; también puede
ser consecuencia de una infección sinusal. Dado que la obstrucción de
los senos, por pólipos, puede, sin embargo, llevar a una sinusitis
secundaria, se aconseja la investigación rutinaria a través de los rayos
X.
Tratamiento.-
Pólipos pequeños pueden extirparse ambulatoriamente bajo anestesia
local. Los pólipos extensos o recurrentes pueden extirparse bajo
anestesia general.
5. PATOLOGÍA DE HIPOFARINGE O
LARINGOFARINGE Las más importantes de este capítulo son: 1.
Laringitis Aguda Simple. 2. Laringitis Gripal y
Laringotraqueobronquitis Agudas Fulgu-rantes. 3. Laringitis Estridulosa
o Falso Crup.
5.1. Laringitis aguda
simple Sobre todo produce enronquecimiento y dispepsia, en razón
de las reducidas dimensiones de la laringe en la corta edad. Se hará
el diagnóstico por la rinitis, la faringitis o más bien por la
adenoiditis concomitante, que es la causa principal. La rinitis aguda
debe tratarse aplicando revulsivos prelaríngeos (compresas o esponjas
húmedas calientes) y prescribiendo antiespasmódicos.
5.2. Laringitis gripal y
larincotraqueobronquitis agudas falgurantes Esta laringitis
gripal del niño se observa principalmente en invierno, en el curso de
epidemia de gripe. Se trata de una laringitis edematosa de origen
estreptocócico. El edema ataca la epiglotis, pero sobre todo la región
subglótica, de ahí su gravedad, ya que puede complicarse con un edema
agudo pulmonar. Los síntomas generales son graves, la temperatura alta:
la disnea se agrava rápidamente y se vuelve dramática, la voz es ronca y
la tos, ladradora. La laringoscopía directa muestra otro edema laríngeo,
un edema subglótico que estrecha la cuerda respiratoria. La gravedad
es extrema. Suele ocurrir que, al cabo de dos o tres días de disnea
alarmante, se produce mejoría y la evolución es favorable; otras veces
sobreviene la muerte a las 24 horas por edema pulmonar
sobreagudo. Tratamiento.- En principio, hay que aplicar
la antibioterapia polivalente. Es preciso advertir que la intubación
resulta difícil y contraindicada en una laringe edematizada y que la
traqueotomía en un paciente afecto de gripe lleva consigo terribles
peligros pulmonares. Felizmente estos casos son poco frecuentes y la
broncoaspiración puede solucionar casos desesperados.
5.3. Laringitis estridulosa o
falso crup Esta forma de laringitis, caracterizada por un espasmo
de los músculos constrictores de la glotis, es demasiado conocida para
insistir. Precisamente durante la noche es cuando se declara el
espasmo de laringe, en niños de dos a cinco años, cuya garganta es
normal y no presenta trazas de angina. De repente, en ocasiones de un
acceso de tos, se despierta presa de una disnea intensa, con respiración
silbante y a veces huélfago, pudiendo temerse en ciertos casos una
asfixia inminente. Poco a poco, la crisis se calma y, al cabo de un
cuarto de hora o máximo media hora, el drama ha terminado. Hay que
recordar este hecho, importante para el diagnóstico: la voz y la tos no
se extinguen nunca.
Tratamiento.- El
tratamiento clásico supone la aplicación de revulsiones en la laringe,
compresas húmedas tan calientes como sea posible en el cuello e
inhalaciones de gotas de éter o de cloroformo. Un buen medio para hacer
a veces abortar la crisis del falso crup, particularmente en los casos
en que el niño presenta obstrucción nasal y ronca por la noche, es
realizar una instilación en cada fosa nasal de 3 a 4 gotas de aceite
efedrinado o aceite adrenalizado al 1 por 1000, para descongestionar la
mucosa eréctil de los cornetes. Pero es preciso insistir muy
particularmente sobre este punto: la mayoría de los niños afectos de
laringitis estridulosa presentan vegetaciones adenoides y es esta
inflamación de las vegetaciones, una adenoiditis, muy subaguda a veces,
la causa de la determinación laríngea. Se debe interrogar minuciosamente
a los familiares, en especial a la madre, y casi siempre se averiguará
que el niño padecía también obstrucción de la nariz la víspera, o desde
hacía algunos días, pues presentaba una respiración un poco más ruidosa
por la noche, incluso roncaba un poco, "cosa que no le ocurría
habitualmente". Al día siguiente del caso, se inspeccionará la
faringe y se verán descendiendo del cavum, mucosidades que son indicios
de adenoiditis; en algunos casos, finalmente, se declarará una rinitis,
la cual confirmará el diagnóstico.
Aunque sea después de la curación, no se
omitirá nunca la exploración del cavum del niño y la búsqueda de las
adenoides. No es necesario que sean voluminosas; generalmente son las
más pequeñas, las que se infectan más
pronto. Tratamiento.- No insistiremos en el tratamiento
preventivo de la laringitis estridulosa, pues deriva de la exploración:
un golpe de cureta en las vegetaciones.
Otorrinolaringología
infantil
FARINGE: 1. Nasofaringe o
Epifaringe. 2. Crofaringe. 3. Hipofaringe o
Laringofaringe
OROFARINGE: 1. Amigdalitis
Aguda 2. Amigdalitis Crónica 3. Angina
ANGINAS
I ANGINAS BANALES : Rojas
(virósicas) Eritematopultáceas (bacterianas)
II ANGINAS
ESPECÍFICAS: Vesiculosas Diftéricas De
Vincent Escarlatina
III ANGINAS
HEMOPÁTICAS: Mononucleosis Infecciosa
I ANGINAS BANALES 1.
Poca temperatura 2. Resfrío 3. Cultivo:
Estreptococo betahemolítico 4.
Complicaciones: Flemones periamigdalianos (anginas
flemosas) Perifaríngeos 5. Reacciones a
distancia Nefropatías
Reumatismo
II ANGINAS
ESPECÍFICAS Vesiculosa: - Grupo Coxasackie - Etiología
Virósica - Flictenas situada en Pilares - Escalofríos-Fiebre
elevada - Odinofagía intensa - Adenopatía
Diftérica : -
Ubicación-Faringe-Membrana gris o azul que puede cubrir la faringe y
algunas veces la Tráquea. - Temperatura 38 ½ ° C - Signos
Tóxicos. - Diag.: Cultivo de secreciones de garganta. - Trat.:
Penicilina y suero antidiftérico
De Vincent : - Flora
normal en boca es fusoespirilar - Esta flora falta en lactantes y
desdentados - Localización - Amígdala palatina es una ulceración más
o menos profunda de bordes irregulares. - Adenopatía cervical
indolora - Trat.: Antisépticos locales sulfa y
antibioterapia.
Escarlatina - Fiebre alta
40 °C o más, vómitos-pulso rápido. - Congestión intensa de amígdalas
y faringe de color aframbuesado. - Lengua con dibujo clásico de la V
lingual de la Escarlatina.
III ANGINAS
HEMOPÁTICAS
MONONUCLEOSIS
INFECCIOSA. - Síntomas Fundamentales:
Fiebre
Farintigis
Adenopatía
Cervical
Esplendomegalía - Encías tumefactas, dolorosas, ulceradas y
hemorragias, epistaxis, petequias de paladar. - Laboratorio 40%
neutropenia y alteraciones en linfocitos. - Evolución dura de 10 días
al mes, algunas veces 1% de muerte por parálisis bulbar o rotura de
bazo. - Trat.: Antibioticoterapia A.C.T.H. -gargarismos.
ENFERMEDADES DE LA
NASOFARINGE 1. Vegetaciones Adenoideas. 2. Catarro Agudo o
Nasofaringitis Aguda. 3. Catarro Crónico o Nasofaringitis
Crónica. 4. Pólipos Nasofaríngeos.
1. Vegetaciones
Adenoideas
Se pueden presentar
en: - Lactantes - Niños de 2 a 6 años - Adolescentes y
adultos
2. Vegetaciones adenoideas
en el lactante Fiebre más de 39°C Insuficiencia respiratoria
aguda. Ronquido adenoideo al estar acostado. Dificultad para
deglución, vómitos. Tos seca e irritativa Complicaciones:
Otológicas
Bronquiales
Digestivas
3. Vegetaciones adenoideas
en niños de 2 a 6 años Se dividen en tres grandes grupos: -
Adenoiditis de tipo respiratorio - Adenoiditis de tipo
auricular - Adenoiditis de tipo infectante: Otitis media
supurada Infecciones descendentes de las vías
aéreas. Infecciones de tubo digestivo.
1. ADENOIDITIS DE TIPO
RESPIRATORIO: 1. Facies adenoides 2. Voz nasal 3.
Cefalea e inapetencia intelectual 4. Tos faríngea 5.
Trastornos en desarrollo esquelético 6. Trastornos reflejos
(enuresis nocturna) 7. Obstrucción Nasal 8. Boca abierta 9.
Ronca al dormir
2. ADENOIDITIS DE TIPO
AURICULAR: 1. Otalgia-Zumbidos-Sordera intermitente. 2.
Esta sintomatología aumenta con el resfriado. 3. Al viajar en
avión acentúa los síntomas, llamándose.
AEROOTITIS a) dolor
auricular violento b) sordera c) vértigo
3. ADENOIDITIS DE TIPO
INFECTANTE:
1.
Fiebre-Obstrucción y secreción purulenta nasal y
faríngea. 2. Adenopatías submaxilar a) Otitis media
supurada a repetición. b) Infección de vías aéreas: -
Bronconeumonías - Laringitis c) Infección del tubo
digestivo: - Enteritis - Apendicitis
DIAGNÓSTICO DE LAS
VEGETACIONES 1. Facies Adenoidea 2. Examen de la cavidad
Bucofaríngea
a) Bóveda palatina
alterada b) Implantación dental alterada c) Mucosidad en el
cavum d) Granulaciones en
faringe
3.
Rinoscopías Anterior: No se visualiza el
cavum. Posterior: Se observa masa vegetante,
gris rosada cubierta de mucosidades.
4. Tacto Nasofaríngeo
Es importante recordar que no se realiza dicho examen en período
agudo Tratamiento: ES QUIRÚRGICO a) Lactante: Cuando hay
dificultad para respirar y alimentarse. b) Niño de 2 a 6
años: • Obstrucción nasal
permanente. • Infección. c)
Adulto: Catarro crónico que da sordera o
ronquera.
2. CATARRO AGUDO O
NASOFARINGITIS AGUDA 1. Etiología: Viral 2. Inicio brusco
Rinorrea: Sensación de quemadura en la garganta, puede comprometer la
faringe. 3. Tratamiento Sintomático: Analgésico, descongestionantes.
3. CATARRO CRÓNICO O
NASOFARINGITIS CRÓNICA 1. Comprende todo el estudio de la rinitis
ya estudiada por Ud.
4. PÓLIPO
NASOFARINGE a) Obstrucción nasal. b) Anosmia. c) Pueden ser
únicos o múltiples. d) Es una degeneración de la mucosa nasal con
secreciones intercelulares.
IV. PATOLOGÍA DE HIPOFARINGE
O LARINGOFARINGE: 1. Laringitis Aguda Simple. 2. Laringitis
Gripal y Laringotraqueobronquitis agudas fulgu-rantes. 3. Laringitis
Estridulosa o Falso Crup.
1. Laringitis aguda
simple a) enronquecimiento b) dispepsia c) motivo de esta
sintomatología es la
Adenoiditis.
2. Laringitis Gripal y
Laringotraqueobronquitis Agudas Fulgurantes a) Inicio en el
invierno-epidemia de gripe. b) Laringe, se observa edematosa. c)
Etiología estreptocócica d) Edema avanza hasta la región subglótica
pudiendo dar edema agudo pulmonar. e) Temperatura alta-disnea-tos
exigente. f) Puede producir la muerte por edema pulmonar. g)
Trat.: antibioticoterapia polivalente, en algunos casos
broncoaspiración.
3. Laringitis Estrudulosa o
Falso Crup. a) Se caracteriza por espasmo de los músculos
constrictores de la glotis. b) Estando normal el niño presenta tos,
disnea intensa con respiración silbante-sensación de asfixia. c)
Recordar que la voz y la tos no se extiguen nunca. d) Trat. : 3 a 4
gotas de aceite efedrinado o adrenalizado a 1 ó 1000 es para
descongestionar la mucosa eréctil de los cornetes. e) Se debe
descartar otra patología sobre todo la búsqueda de
adenoides. |